Por qué tu negocio no aparece cuando le preguntan a ChatGPT
Cada vez más gente busca dónde comer o a quién llamar preguntándole a una IA. Esto es lo que mira una IA en tu web, y por qué la mayoría no encuentra nada.

Hace dos años, alguien que buscaba un sitio para cenar en Vallcarca abría Google. Hoy una parte de esa gente abre ChatGPT y escribe “un bar de frankfurts por Vallcarca que esté bien”. La respuesta que reciben sale de algún sitio. Y si tu negocio no está en ese sitio, no existe en esa conversación.
Qué mira una IA que no mira Google
Los buscadores clásicos llevan veinte años aprendiendo a leer webs desordenadas. Rastrean, interpretan y adivinan. Un asistente de IA trabaja distinto: tiene una ventana de contexto limitada y necesita datos claros, rápido. Si para saber tu horario hay que interpretar una imagen del cartel de la puerta, no lo va a saber.
Tres cosas marcan la diferencia, y ninguna es cara:
Que el texto sea texto. Una carta en PDF o en foto es invisible. Los precios dentro de una imagen no los lee nadie más que un humano con la vista puesta.
Datos estructurados. Es un bloque de código que le dice a la máquina, sin ambigüedad, que esto es un restaurante, que abre de 7 a 23:30, que está en tal dirección y que el teléfono es este. Se llama schema.org y lleva años siendo estándar. La mayoría de webs de barrio no lo lleva.
Un fichero llms.txt. Es un resumen en texto plano, en la raíz de tu web,
que explica en cuatro líneas qué eres, dónde estás y cuáles son tus páginas
importantes. Es joven como estándar, cuesta diez minutos y casi nadie lo tiene.
El error que sí es caro
Hay algo peor que no estar preparado: estar bloqueado y no saberlo.
Cuando se construye una web, es normal pedirle a los buscadores que no la
indexen mientras está a medias. Eso se hace con una instrucción en el fichero
robots.txt y, a veces, con una cabecera que manda el servidor. Son dos sitios
distintos, y al publicar hay que quitar los dos.
Si se te olvida uno, la web queda perfecta, rápida y bonita — e invisible. Google no la indexa, las IA no la citan, y nada en la pantalla te avisa. Puedes estar semanas así. Se comprueba en diez segundos, pero solo si sabes que hay que comprobarlo.
Qué puedes mirar hoy
Sin tocar código y sin llamar a nadie:
- Escribe en el navegador tu dominio seguido de
/robots.txt. Si poneDisallow: /, estás pidiendo que no te indexen. - Pregúntale a ChatGPT o a Perplexity por tu negocio, por nombre y barrio. Mira si acierta el horario y la dirección, o si se los inventa.
- Busca tu carta en Google copiando el nombre de un plato. Si no sale nada, tu carta es una imagen.
Si los tres fallan, no es que tu web esté mal hecha. Es que está hecha para personas que ya te conocen, y no para las máquinas que hoy recomiendan a quien todavía no.