¿Cuánto cuesta una página web para un negocio pequeño?
Casi nadie publica el precio de una página web. Esto es lo que cuesta de verdad, qué entra en un precio cerrado y por qué el presupuesto por horas te sale caro a ti.

Busca “cuánto cuesta una página web” y encontrarás la misma respuesta repetida cien veces: “depende”. Después, un formulario.
Depende de verdad, claro. Pero “depende” también es una forma cómoda de no comprometerse con un número hasta saber cuánto estás dispuesto a pagar. Así que vamos al grano: una web para un bar, una tienda o un taller de barrio cuesta 490 € + IVA. Precio cerrado, por escrito, antes de empezar.
¿Por qué casi nadie publica el precio?
Porque publicar un número te obliga a acotar el trabajo. Si digo 490 €, tengo que saber exactamente qué entra: cuántas páginas, cuántos idiomas, cuántas rondas de cambios. Si digo “depende”, puedo decidirlo después, cuando ya me has contado que tienes presupuesto.
Mirando a la competencia en Barcelona, el patrón es constante: unos esconden el precio detrás de un formulario, y los que publican algo ponen “desde 650 €”, “desde 750 €”, “desde 990 €”. Ese “desde” hace todo el trabajo.
¿Qué incluye un precio cerrado de 490 €?
- Diseño a medida del negocio, no una plantilla con tu logotipo encima.
- Las tres versiones de idioma: catalán, castellano e inglés.
- Preparada para Google y para los asistentes de IA: datos estructurados,
sitemap y
llms.txt. - Botón de WhatsApp y clic para llamar.
- Dominio a tu nombre y web publicada y funcionando.
- Una ronda de cambios antes de publicar.
- Una visita para hacer fotos del local.
Lo que no entra también está por escrito: fotógrafo profesional, tienda online, sistema de reservas y mantenimiento mensual.
¿Hay cuotas mensuales o gastos de mantenimiento?
No. Se paga una vez y la web es tuya.
Esta es la parte donde más gente se lleva la sorpresa meses después. Mucha “web barata” lo es porque el precio real está en la cuota: 30, 50, 90 € al mes durante años, y el día que dejas de pagar la web desaparece, porque nunca fue tuya.
El único gasto recurrente aquí es el dominio, unos 10–15 € al año, y va a tu nombre. El alojamiento, en la mayoría de los casos, no cuesta nada.
¿Y si el proyecto se alarga?
Es mío el problema, no tuyo. Ese es el sentido de un precio cerrado: quien estima es quien asume el riesgo de haber estimado mal.
Un presupuesto por horas hace justo lo contrario. Te dan una cifra orientativa, el proyecto se complica —siempre se complica— y la factura crece. El cliente acaba pagando el error de cálculo de otro.
¿Cuánto cuesta una página web en Barcelona frente a una agencia?
Una agencia con oficina, comerciales y jefe de proyecto no puede trabajar por 490 €, y no debería fingir que sí. Sus 2.000 € tienen sentido para una empresa con departamento de marketing y necesidades que no caben en una landing.
Para un bar de barrio, ese presupuesto no es caro: es que no es para él.
Cómo se paga
El 50 % para arrancar y el 50 % al entregar, antes de publicar. Ves tu web terminada antes de pagar la segunda mitad. Y factura legal siempre.
¿Quieres ver el resultado antes de decidir? Hay dos negocios de Barcelona con la suya publicada, y puedes entrar: frankfurtkinor.cat y www.freetimeworkshop.com.
¿Y si el problema no es el precio sino que nadie te encuentra? Eso lo cuento en por qué tu negocio no aparece cuando le preguntan a ChatGPT.